Los colores de Salvador de Bahía

Los colores de Salvador de Bahía

Salvador de Bahía es de esas ciudades que o te engancha y te enamora para siempre o te produce un rechazo radical. No deja indiferente a nadie. 

Considerada la tercera ciudad más grande de Brasil y la mayor del nordeste, es después de Río de Janeiro, la población que más turistas recibe en el país.  Sus calles están pobladas por una gran mezcla racial debido a que durante siglos fue el puerto de entrada de esclavos, y por ello su herencia africana se siente en cada esquina de la ciudad.

Si dispones de poco tiempo para conocerla, hay ciertos lugares imprescindibles que no puedes dejar de ver:

  • Pelourinho. Su nombre significa “picota” en español, pero realmente no hace referencia a la fruta sino a una columna de piedra que se encontraba en el centro de la plaza y que se usaba para exponer y castigar a los criminales.  Es, sin lugar a dudas, lo más bonito de Salvador. Un barrio lleno de coloridas construcciones coloniales, que conserva su empedrado y que te hace viajar en el tiempo. La mejor forma para conocerlo es andurrear por sus calles, observar un vida y admirar la arquitectura barroca portuguesa.  Su valor histórico fue reconocido por la UNESCO y lo nombró Patrimonio de la Humanidad.
  • Elevador de la Lacerda.  Inaugurado en 1873 divide la ciudad en Alta y Baja.  Tiene una altura de 72 metros y si lo que buscas es sorprenderte con las vistas, este no es tu lugar ya que el ascensor es cerrado. Montar en él tiene un precio prácticamente simbólico así que merece la pena alcanzar el otro lado de la ciudad gracias a él.
  • Mercado Modelo. Con más de un siglo de vida este precioso edificio se ha convertido en La Meca para los turistas. Repleto de puestos de artesanía, tejidos bahianos y souvenirs, hacen las delicias de sus visitantes. Si tras visitar sus casi 270 tiendas necesitas reponer energías, os recomendamos subir a la tercera planta y tomar en su terraza una bebida fresquita con vistas al puerto.
  • Iglesias. El centro de Salvador tiene unas 350 iglesias, si dispones de poco tiempo, no puedes dejar de visitar la Iglesia  y convento de San Francisco. El edificio original fue construido por la orden franciscana en 1587, aunque el edificio actual que se conserva es posterior. El espectacular interior de la iglesia es un juego de figuras geométricas con arte sacro y junto a ella esta el antiguo convento cuyo claustro está decorado con cerámicas de colores. 
  • Mención a parte merece la Iglesia de Nuestro Senhor de Bomfin, de aquí son las famosas y coloridas cintas de Bonfim que inundan la ciudad (recuerda atártela a la muñeca con tres nudos, uno por deseo).  Es la iglesia más importante de la ciudad y cuya imagen tiene más devotos. Construida según el modelo de las iglesias portuguesas de estilo neoclásico su fiesta más destacada es el “Lavagem do Bonfim”, donde cientos de personas se acumulan en sus escalinatas para la lavar la fachada con agua de lavanda.
  • Forte de Monte Serrat,  conocido también como Forte de Sao Felipe, aunque está algo apartado de las rutas turísticas merece la pena acercarse hasta aquí para poder disfrutar las vistas de la Bahía de Todos os Santos.
  • Faro de la Barra. Ubicado en una localización idílica, hoy en día alberga el Museo Naval. La zona que le rodea está lleno de bares y restaurantes y junto a él se encuentra la principal playa de la ciudad.
  • Barrio de San Antonio, toma su nombre del fuerte de San Antonio. Ubicado junto al Pelourinho, hace unos años era uno de los barrios más denostados de la ciudad. Hoy en día numerosas iniciativas vecinales están rehabilitando la zona y convirtiéndolo en un lugar popular con mucho encanto gracias a sus locales alternativos y a su empeño en no perder su personalidad.

Aparte de estas visitas turísticas, existen estos imperdibles en Salvador de Bahía:

Su comida, la cocina bahiana es conocida internacionalmente gracias a su influencia africana. Entre los múltiples platos, destacan las “casquillas”, las “moquecas” y el “acarajé”,  buñuelo de frijol frito en aceite de palma que podrás comprar a las bahianas en sus puestos callejeros.

Su Carnaval. No sólo lo decimos nosotros, ha sido reconocido en el libro Guiness de los Récords como “la mayor fiesta del planeta”. Sus calles se llenan de visitantes y bahianos con la única misión de disfrutar, reír y bailar. Eso sí avisamos para que luego no haya sorpresas, esos días no suele haber muchas reglas y puede que te planten más de un beso sin preguntarte antes.

Ver una Capoeira da rua, aunque ahora es un baile internacional que se puede aprender en cualquier academia del mundo, fue en Salvador de Bahía donde nació y por eso donde no puedes perderte a la gente practicándolo en sus calles.

  • Consejos prácticos:

Mejor no estrenes zapatos en tu visita a Salvador, su empedrado y sus empinadas cuestas pueden hacer que pases un mal rato.

No te confíes, Salvador de Bahía es una ciudad en la que hay que tener precaución en temas de seguridad. No os queremos alarmar, pero hay que seguir las pautas básicas: no aventurarse por calles que no conozcas, no hacer ostentación en la ropa o accesorios que lleves, evitar estar solo en la calle y de noche mejor no andar, tomar siempre un taxi en los desplazamientos.

Y para terminar una curiosidad, en el centro de Pelourinho Michael Jackson grabó el videoclip de su archiconocido tema They Don’t Care About  Us. No  te preocupes, encontrarás la localización aunque no quieras, el balcón donde se asomó en el video es hoy en día una tienda de culto para sus fans donde suena incesantemente a todo volumen la famosa canción. 

Artículos relacionados:

Elevador Lacerda, símbolo de Bahía



Pasión por los fuscas

Pasión por los fuscas

5 cosas que nos encantan (y una que no) de Sao Paulo

5 cosas que nos encantan (y una que no) de Sao Paulo