A casa de José Saramago en Lanzarote, un viaje a la intimidad del premio nobel

Sentimiento casi de molestar, sensación de no “yo no debería estar aquí” … La visita a la casa museo de José Saramago es un viaje directo a la intimidad del premio nobel. El tiempo parece haberse detenido en su casa, cada rincón, hueco de la pared o libro apoyado sobre la mesa da la sensación de que acaba de ser colocado por él o su mujer, Pilar Del Río.

Curiosidades y mitos de Rusia y… ¡los rusos!

Un país tan bestialmente grande, con un clima tan extremo y que ha sufrido tanto históricamente deja irremediablemente huella en el carácter de su gente. La dureza en la vida de sus antepasados ha dejado mella en las generaciones actuales y eso les lleva a que de primeras no den la sensación de ser gente hospitalaria que disfruta con la visita de turistas extranjeros.

Visitar Menorca en otoño, ¡aún mejor!

Cuando piensas en Menorca la primera imagen que te viene a la cabeza son calas con aguas turquesas y sin apenas personas, un paraíso natural, ¿verdad? Pues en nuestra primera visita  a la isla balear menos pisar una playa ¡hemos hecho de todo! Y no lo hemos echado de menos. Y es que Menorca ha sido todo un descubrimiento para nosotros por la riqueza cultural que tiene y, sobretodo, la espectacular gastronomía.

De paseo por Barranco, el barrio hipster de Lima

Barranco es el barrio con más encanto de Lima. Los turistas llenan sus locales con terrazas iluminadas con farolillos, en las calles peatonales artistas muestran sus obras sobre mantas con los más variopintos objetos, mientras de fondo se entremezcla el sonido de la brisa del mar con el de músicos callejeros. Y en el epicentro del barrio, testigo de la vida que le rodea, se encuentra el puente los suspiros.

Exprime tu paso por Panamá City con nuestra guía

Panamá es una auténtica jungla de asfalto, los coches le han ganado terreno al ciudadano de a pie y conseguir ver una acera es casi es una misión imposible. Los edificios enteros dedicados a parking se multiplican por todos lados. Aunque tengas que desplazarte a sólo una manzana, la gente prefiere coger el coche antes que caminar por el sofocante calor panameño, lo que le da una imagen de ciudad futurista típica de las películas apocalípticas.